domingo, 24 de julio de 2011

Hola.

Bueno pues hace ya bastante tiempo que tengo esto muerto,desde que acabo el curso y me dieron las notas(que salieron bastante bien por cierto)estoy llevando un verano a pierna suelta,de los pocos que recuerdo que haya llevado asi ya que la mayoria he tenido que estudiar,estoy aqui escribiendo a las 3:42 de la madrugada de un día mas de este corto pero intenso verano sin una pizca de sueño ya que ayer me desperté a las 3:30 del medio día y no he hecho nada en todo el dia excepto ir a ver un festival de bicis que por cierto a molado bastante,mas aburrido no puedo estar en este momento y es una pena casi me siento mal por estar desaprovechando este valioso tiempo de vacaciones.La verdad es que hoy lo mas normal seria que estuviera en las fiestas de mi pueblo,pero es que es algo superior a mis fuerzas,no las soporto y no entiendo como la gente se lo puede llegar a pasar bien en un ambiente lleno de gentuza y música de mierda a un volumen demasiado alto...parece que es inversamente proporcional cuanto peor es la canción.mas le suben el volumen...en fin...bueno mañana tienen un concierto mis colegas(tienen un grupo de musica) y supongo que ire a verlos y por consiguiente cuando acaben tendre que ir a las fiestas esas...que le vamos a hacer.

Me despido por el momento ya os ire contando mas cosillas

domingo, 12 de junio de 2011

Sensación de poder.

Sí, realmente me encanta. No lo puedo evitar. Me siento genial cuando esa magnífica sensación de poder recorre todo mi cuerpo palmo a palmo, centímetro a centímetro, desde la punta de los dedos de los pies hasta los últimos pelos de la coronilla, alimentando mi espíritu como muy pocas otras cosas en este maldito mundo pueden lograr. Soy poco menos que un Dios, con el destino de toda esa gente en mis manos, reteniéndolos a placer tanto en espacio como en tiempo, sintiendo que puedo concentrar las miradas y los pensamientos de toda esta multitud, que desconozco por completo, en mi persona, hasta que la imperante necesidad de sentirme alguien se va desvaneciendo, poco a poco, quedando finalmente saciada. Puedo, por tanto, decir que es mi chute de adrenalina particular, lo que hace que mi corazón no se detenga, que siga latiendo durante otro breve, pero intenso, periodo de tiempo. Oh, sí. Puede que sea un cabrón, eso es cierto, pero es que me encanta que un autobús repleto de gente con prisa tenga que parar unos instantes sólo porque yo esté paseando tranquilamente, sin un rumbo fijo, ningún lugar de llegada, nadie esperándome.